En una jornada donde el marcador fue lo de menos y la inclusión lo fue todo, el Festival de Torquemada reunió a la élite del rugby regional en una fiesta de valores, esfuerzo y camaradería.
TORQUEMADA – El sol brillaba con fuerza sobre el césped, pero nada brillaba más que las sonrisas de los protagonistas. El Rugby Palencia, actuando como el anfitrión perfecto, cerró la temporada por todo lo alto con la organización de un festival precioso. Bajo el lema del respeto y la superación, las delegaciones de Rugby Ávila, El Salvador, León Mixed Ability y el propio Rugby Palencia se citaron en una jornada donde el oval no fue solo un balón, sino un vehículo de unión.
Un campo, cuatro escudos, un solo corazón
Desde el pitido inicial, el ambiente en Torquemada fue eléctrico. No se trataba solo de ganar el contacto o de posar el ensayo en la zona de marca; se trataba de demostrar que en el rugby no hay barreras.
El León Mixed Ability, con su inconfundible garra, y El Salvador, aportando su solera y experiencia, protagonizaron fases de juego dinámicas que hicieron vibrar a la grada. Por su parte, el Rugby Ávila demostró un crecimiento exponencial, plantando cara con una defensa férrea y un despliegue físico admirable.
Momentos clave y un tercer tiempo eterno
Sin embargo, el momento más emocionante no ocurrió durante los 80 minutos. La foto de familia que encabeza esta crónica es el testimonio gráfico de un éxito rotundo: jugadores de diferentes clubes abrazados, compartiendo el cansancio y la satisfacción del deber cumplido.
El veredicto: Victoria del Rugby
No hubo un único ganador en el marcador, porque en este festival ganó el rugby. El Rugby Palencia ha vuelto a demostrar que su capacidad organizativa está a la altura de sus valores. Con este cierre de temporada en Torquemada, el mensaje es claro: el Mixed Ability no es solo una modalidad, es el futuro de un deporte que no deja a nadie atrás.
La temporada baja llega ahora, pero el eco de los gritos de ánimo y el sonido de los balones golpeando el suelo en Torquemada resonará hasta el próximo inicio de curso. ¡Larga vida al rugby inclusivo!

