Valladolid, Pepe Rojo. El rugby de Castilla y León ha tocado hoy el cielo en una jornada que quedará grabada con letras de oro en los libros de historia. En una final de infarto, de esas que crean afición y encogen el alma, el VRAC Quesos Entrepinares se ha proclamado campeón de la División de Honor tras derrotar por la mínima (25-24) al Recoletas Burgos en un derbi regional que fue una auténtica oda al rugby.
Una remontada con sello de campeón
El partido no comenzó de cara para los locales. Pese a que Baltazar Taibo inauguró el marcador con un puntapié de castigo a los 3 minutos, el conjunto burgalés impuso un ritmo frenético. Los ensayos de Martin Iñaki Mateu, Tomás Domínguez y Urko Zumeta, todos transformados por un impecable Santiago Mansilla, pusieron contra las cuerdas al VRAC, que se marchó al descanso con un preocupante 10-21 tras un ensayo de Sergio Molinero.
Sin embargo, Pepe Rojo es un templo de milagros. En la segunda mitad, el VRAC tiró de casta. Martiniano Cianrecortó distancias en el 56’ y, solo cuatro minutos después, el propio Taibo desataba la locura con un ensayo y su posterior transformación para poner al Quesos por delante (22-21).
El drama alcanzó su punto álgido en los compases finales. En el minuto 77, Mansilla pasaba un golpe de castigo que parecía sentenciar el título para Burgos (22-24). Pero el destino le debía una última alegría a la afición vallisoletana. En el minuto 80, con el tiempo cumplido y el corazón en un puño, Baltazar Taibo mantuvo la sangre fría para transformar el golpe de castigo definitivo. El 25-24 final desató un estallido de júbilo que se escuchó en toda Castilla y León.
El adiós de un gigante: Kalokalo Gavidi
Más allá del título, el partido supuso la despedida más emotiva posible para una leyenda absoluta. Ilaitia Henare Kalokalo Gavidi, el capitán que llegó de Fiji para convertirse en el símbolo del club y de la selección española, cuelga las botas tras 14 temporadas defendiendo el azul del VRAC. Se marcha levantando la 14ª liga, la 12ª en su cuenta personal, una cifra poética e irrepetible para un jugador que personifica los valores de este deporte. El abrazo de sus compañeros y la ovación cerrada de Pepe Rojo fueron el tributo justo a un hombre que ya es eterno.
Un año de oro para Castilla y León
Desde la Federación de Rugby de Castilla y León no podemos sino mostrar nuestro orgullo. Este resultado cierra una temporada memorable e histórica para nuestra región: el doblete nacional es una realidad. Con el triunfo del VRAC en categoría masculina y el éxito de El Salvador en la Liga Iberdrola femenina, Castilla y León se consolida como la capital indiscutible del rugby español.
¡Enhorabuena, campeones! ¡El rugby de nuestra tierra es de oro!

